En el inmenso tapiz de casas principescas que conformaban el Sacro Imperio Romano Germánico, la familia Wittelsbach ocupaba un lugar destacado. Desde el siglo XII había gobernado diversos territorios del sur de Alemania, incluida Baviera, con una tradición dinástica consolidada pero sin aspiraciones de trono. Maximiliano José, nacido en 1756 en Schwetzingen, era descendiente directo de esta dinastía. Su infancia transcurrió entre los palacios de Mannheim y Estrasburgo, y su educación fue marcadamente ilustrada: dominaba varias lenguas, era lector de Voltaire y Rousseau, y mostraba un temprano interés por la administración y el ordenamiento territorial.
En sus años de juventud sirvió en el ejército, primero bajo la bandera francesa, luego al servicio de Austria. Esta doble fidelidad militar no era incoherente: en aquella Europa prerrevolucionaria, las casas reinantes y las…
