La arqueología ha ofrecido un nuevo descubrimiento. Así es, pues, un grupo internacional de expertos, con fuerte apoyo de la Universidad de Yale, Estados Unidos, analizó el genoma de quienes residieron en la famosa y bella Machu Picchu, en el corazón del Imperio inca, cercano a la capital Cusco, en Perú.
Según el hallazgo arqueológico, promovido por una investigación encabezada por Lucy Salazar, había un gran grupo de sirvientes en ese espacio de carácter privado, considerado como un solo palacio de residencia y celebración religiosa, con apogeo en el siglo XV. El estudio internacional indica que los sirvientes que había en Machu Pichu pertenecían a distintos grupos étnicos y provenía incluso de lugares remotos del imperio. El trabajo es tan relevante que acaba de ser publicado en la prestigiosa revista…
