“Carmen era muy libre, pero nunca dejó de estar pendiente de los suyos desde el mirador de sus locuras” “Cuando murió Paquirri, cogí el teléfono temblando y llamé al hotel donde se hospedaba Carmen. Solo fue capaz de decir: ‘Mis hijos, Mila, por Dios, mis hijos” Mi tiempo libre lo disfrutaba con mis amigos de entonces: Gunilla von Bismarck; su marido, Luis Ortiz; Gloria Monis y Patxi Andión; la madre de Gloria, Ana Castor, y su amante, Alfonso Fierro; y algunos más que mencionaré, si merece la pena que salgan en algún capítulo de mi vida en que estuvieron presentes. Dentro de mis actividades profesionales, hubo una que merece la pena mencionar por dos razones. La primera, por lo singular del contrato, y la otra porque me permitió acercarme y…