Mientras tanto quedan tareas y desafíos pendientes, porque detrás de este milagro lo que hay, además de la naturaleza en primavera, es esfuerzo –eso sí, agradable– y a medida que se adquiere experiencia y conocimiento, también sana creatividad para probar otras variedades y fórmulas para mejorar el rendimiento del huerto, siempre claro está, bajo el ideal ecológico. Desde abril, y antes en comarcas menos frías, se han ido trasplantando las plántulas desde esas incubadoras que son los semilleros abrigados a las parcelas. A finales del mes pasado les llegó el turno a melones, cebollas, tomates, pimientos, puerros... que ahora podrán crecer al aire libre. Además de las plántulas de invernadero, sean las nuestras o compradas en el vivero, se siembran directamente calabazas, porros, apio, zanahorias... es decir, casi todo. Como…