COMO la mayoría de las futuras mamás, Eva González, que se encuentra a un mes de ser madre, tiene antojos. Recientemente comentaba que, cuando los siente, suelen ser, por lo general, cosas dulces que, normalmente, no suele probar, porque «soy intolerante a la lactosa y, además, no me gustan demasiado». Entre risas, añadía también que tiene suerte, ya que su marido, Cayetano Rivera, es muy complaciente con esos «caprichos». Aunque en esta ocasión no pudo estar acompañada por el torero, parece que la presentadora sintió días atrás uno de esos deseos y, para satisfacerlo, se acercó hasta un tienda especializada en gastronomía alemana, en el barrio donde vive, donde adquirió los productos que le apetecían. Está claro, a la vista de las imágenes, que, además de estar radiante, no hay…
