Sobre conocimiento, Internet e 'infoxicación'. Ya lo he comentado en otras ocasiones: el ser humano es curioso por naturaleza. Desde el día que nacemos y a lo largo de toda nuestra vida no dejamos de asombrarnos por todo aquello que nos rodea. Un entorno en constante cambio que, además de estimularnos, nos hace plantearnos, reflexionar y buscar respuestas de forma constante a todo tipo de cuestiones. Desde preguntas vacías y rutinarias del día a día, a las más abismales y existenciales de complicada, e incluso imposible, respuesta para el razonamiento humano. Una curiosidad que, hasta hace no tantos años, solo podíamos saciar acudiendo a la enciclopedia familiar, una biblioteca o un experto en la materia, pero que ahora se satisface rápidamente con la ayuda del Asistente de Google, Alexa o…
