PROBAR CINTAS DE CORRER es parte de mi trabajo, pero, cuando puedo elegir, prefiero correr al aire libre; no me importa el clima, porque, como suelo decir, “llueva o sudes, te vas a mojar”. Sin embargo, en condiciones extremas, ya sean temperaturas que superan los 38 °C o pavimentos helados, lo más inteligente es entrenar en interiores. Las cintas de correr también son muy prácticas para corredores con niños que pueden seguir entrenando después de que los pequeños se duerman o antes de que se levanten, o para quienes buscan un entorno más amable que las calles desiertas a altas horas de la noche.
Aprendí a disfrutar de los entrenamientos en cinta el invierno pasado, mientras entrenaba para una maratón. En enero, como mi ruta favorita junto al río estaba…