JUAN BOTELLA, DIRECTOR del Maratón de Valencia, decía que cancelar la carrera del pasado 1 de diciembre no iba a ayudar a nadie y, a cambio, mantenerla, sería útil para muchos. Las catastróficas inundaciones que anegaron la comarca Horta Sud, tan cerca de la capital, y dejaron más de 200 muertos apenas dos días después de la exitosa media maratón de octubre mantuvieron en vilo a los corredores que estaban preparando sus 42 kilómetros. Y aunque la organización nunca tuvo dudas de que la prueba debía mantenerse, tardó en pronunciarse. Los 35.000 corredores que habían agotado los dorsales desde finales de febrero, de los que el 62% llegaban desde el extranjero, consiguieron que la carrera donara casi 190.000 euros para reconstruir instalaciones deportivas en los pueblos afectados, de los que…