Soñar es ese acto mágico que nos conecta con lo que realmente queremos ser, hacer o sentir. Es mirar más allá del caos, de las rutinas y de los “no se puede”, para dibujar en nuestra mente una vida llena de color y propósito. Pero los sueños, por sí solos, son solo ideas flotantes. Es el momento en que decides darles forma, trabajar por ellos y vivirlos, cuando se transforman en tu realidad.
La vida está llena de giros inesperados, de sorpresas que no pedimos y de pausas que nos obligan a replantearnos el camino. Y sí, puede parecer una montaña rusa a veces, pero también está llena de colores, de oportunidades y de posibilidades. La clave está en enfocarte en lo que sí tienes, en agradecer cada paso, incluso…
