En un mundo ideal, todos nos sentiríamos completamente a gusto con nuestra apariencia, aceptándonos sin reservas. Sin embargo, vivimos en una realidad donde nuestra piel, ese lienzo que presentamos al mundo, puede ser fuente de inseguridades y afectar profundamente nuestra salud mental. Desde el acné hasta condiciones más complejas como la psoriasis o el eczema, los problemas cutáneos pueden hacernos sentir vulnerables, expuestas y, en ocasiones, solas en nuestra lucha.
Reconocemos que decir "deberías aceptarte tal como eres" es más fácil decirlo que hacerlo. Sí, la aceptación propia es una meta admirable, pero también entendemos que el camino hacia ella está lleno de complejidades y desafíos. Aquí no estamos para decirte simplemente que te aceptes y que todo estará bien, sino para decirte que te entendemos. Tu piel es parte…
