Qué ganas tenía y tengo de Juegos. Posiblemente serán diferentes, distintos, quizá algo raros, pero seguirán siendo unos Juegos Olímpicos. No hay nada comparable a esta competición, y lo digo por experiencia.
Ya se ha dado el disparo de salida y, afortunadamente, no hay vuelta atrás: la llama olímpica está en camino para encender ese pebetero que iluminará el mundo durante dos semanas. Llegan, un año más tarde, pero llegan, y siempre serán los Juegos de Tokio 2020. Seguramente surjan dificultades, pero el deseo, la preparación y las ganas de todos los deportistas, así como de la organización, harán posible que podamos disfrutar del mayor evento deportivo que existe en el mundo, la competición por excelencia y la inspiración para los que amamos el deporte.
Y ya tenemos a nuestros…
