Una de las mejores novelas de Benito Pérez Galdós, y es difícil escoger entre tantas excelentes obras, es La desheredada. Publicada en 1881, abría el ciclo de «Novelas españolas contemporáneas», un conjunto narrativo que incluye títulos tan relevantes como, entre otros, El amigo Manso, Fortunata y Jacinta, Miau, Tormento y La de Bringas; todo un extenso panorama socioliterario de la España de la Restauración.
La desheredada es muy representativa de la mejor estética del Naturalismo, porque basa su argumento, siguiendo los principios teóricos de Émile Zola, en la decisiva importancia del medio social y de la herencia biológica. La historia, que se sitúa en la década anterior a la publicación de la novela, arranca con la visita que una joven, Isidora Rufete, realiza a una institución psiquiátrica; su padre está…
