Es una realidad demostrada por estudios realizados con gemelos. Otros revelan que hábitos como reducir el estrés, hacer ejercicio regular, mantener un peso adecuado y seguir una dieta baja en grasas, azúcares y sal, y sobre todo rica en antioxidantes son la clave para mantenerse joven por más tiempo. Una buena pista para saber si tu dieta te está ofreciendo los antioxidantes necesarios es su variedad de colores. Como sucede con la mediterránea por su multitud de frutas y verduras, pescados, cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva. Además, es rica en ácidos grasos monoinsaturados (aceite de oliva) y poliinsaturados omega 3 (pescado y nueces), vitaminas, minerales y fibra, que ayudan a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer, protegen las funciones cognitivas... En definitiva, también retrasan…