Meghan y Harry se han caracterizado en todas sus apariciones por mostrarse naturales y relajados ante el público, comportándose de un modo más natural, espontáneo y relajado que muchas otras parejas reales.
Al contrario que su abuela, la reina Isabel II, y su esposo, Felipe de Edimburgo, que jamás se tocan en público, ellos caminan cogidos de la mano o el brazo y no temen mostrar su amor ante las cámaras.
Fruto de esta espontaneidad, tanto la prensa como el público los adoran, y consideran que Meghan, tal vez por su origen estadounidense o el aplomo debido a su oficio, supone todo un soplo de aire fresco en la rígida casa real inglesa.…