Cargado, escondido, pasado por la trituradora...
Señoras y señores, hubiera podido ser una bomba de relojería. Pero no. ¡Alguien la ha desactivado! Estoy hablando de las escandalosas memorias del duque de Alba, Jesús Aguirre, el segundo marido de Cayetana. Se las han cargado, escondido, pasado por la trituradora de papel, lo que ustedes quieran. ¡Pero no salen, ni está previsto que se den a conocer! Simplemente, han desaparecido. Jesús escribía un diario desde sus días juveniles en Lovaina. Cada noche, antes de dormir y con su último cigarrillo, llenaba una página anotando los sucesos cotidianos. A mí me lo enseñó y pasó las hojas rápidamente con sus dedos manchados de nicotina –letra pequeña, rabos largos– sin darme tiempo a leer. “Ves, querida, esta noche pondré que has venido a Las…
