Ponerse a dieta tras las fiestas para llegar al verano con menos kilos es un propósito recurrente... y con gran tasa de abandono. Pero es que, en este terreno, se cometen errores que nos boicotean, como apostar por dietas milagro y otros me-nos obvios:
Falta de hidratación. A veces, la sensación de hambre enmascara que al cuerpo le falta agua. Toma unos ocho vasos al día.
Falta de sueño. Ante ella, generamos menos leptina, la hormona de la saciedad, y secretamos más grelina, la hormona del hambre.
No comer despacio. La sensación de saciedad tarda 20 minutos en llegar al cerebro. Si comes despacio, te sentirás llena con menos.
Saltarse comidas. Comerás más en la siguiente y tu organismo, al darle menos alimento, se vuelve ahorrador y quema menos grasas.…
