Vive con su marido y la hija de Dorio, de dieciséis años, con la que posan por primera vez, entre el primer apartamento de casados de los padres de Shaila, en Madrid, y la legendaria casa familiar blanca de Torrelodones «Calculé mal y metí el dedo en la boca de la hembra. Fue muy rápido, como una guillotina, y no sentí absolutamente nada… Solo vi rodar mi falange. Ahora lo cuento con humor, pero fue muy dramático» HAN vivido en México, Los Ángeles, Miami y Houston, pero nunca, hasta ahora, en España. Y es precisamente lo que Shaila Dúrcal y su marido, Dorio Ferreira, han hecho. Se han instalado con Aitana, la hija de dieciséis años de Dorio, a la que Shaila quiere como si también fuera suya, en el…