SIEMPRE que puede, regresa a Sevilla, ciudad con la que Ana Rosa Quintana tiene un vínculo muy fuerte, porque aquí fue donde conoció a su marido, Juan Muñoz, durante una Feria de Abril, y donde el matrimonio bautizó, en la parroquia de Santa Ana, a sus mellizos, Juan y Jaime, de quince años, a los que, ese mismo día, hicieron hermanos del Cachorro, hermandad, por cierto, con la que su padre no ha podido salir de nazareno este año, como era su deseo, ya que la lluvia del Viernes Santo lo impidió. Y fue precisamente Santa Ana la que el matrimonio visitó en compañía de Álvaro, el hijo mayor de la popular periodista, y de su mujer, Ana, antes de acercarse hasta la capilla de los Marineros para ver a…
