Creo que nací siendo escritor, solía decir Thomas Lanier Williams (Columbus, Mississippi, 1911-Nueva York, 1983), uno de los grandes nombres de la escena contemporánea y, de rebote, uno de los más adaptados por Hollywood. Bajo la influencia de Chéjov y D.H. Lawrence, Tennessee Williams vio cómo gran parte de su producción conquistaba la meca del cine. Tenía un lado tierno, nostálgico, y, de pronto, vieron su fuerza dramática, que abrumó a la gente en el teatro, explicaba Elia Kazan, acaso el cineasta que mejor comprendió el universo del autor, que trasladó a la pantalla y a las tablas.
Ganador de dos Premios Pulitzer y un Tony, Williams saltó a la fama con el éxito en los escenarios de El zoo de cristal (que estrenó en Chicago, en 1944), iniciando un…
