Estimado lector, dejo en sus manos un número que es una maravilla. Y lo digo sin rubor porque participan en estas páginas firmas de estudiosos y hábiles narradores que saben contarnos la historia desde otra perspectiva. Y es que la historia no es estática ni está encasillada, y ellos lo saben. Si no asumimos esa flexibilidad, difícilmente podríamos encajar los estimulantes rompecabezas que nos regalan historia y ciencia en conjunción. ¿Qué haríamos con el reciente hallazgo en Kenia de unas primitivas herramientas que preceden al género Homo —que creíamos el primer cerebro ejecutor de esta tecnología— en nada menos que 700.000 años? Aunque quisiéramos renegar de estos testimonios palpables que rebaten el pasado que hemos escrito, no podríamos alterar el desconcertante dato: que miembros del género Kenyanthropus platyops o Australopithecus…
