LAS calles de Corral de Almaguer, pueblo natal de Sara Carbonero, fueron testigos, la semana pasada, de una entrañable jornada de lo más familiar protagonizada por la periodista y sus «chicos», Iker Casillas y su hijo, Martín, en la localidad toledana, donde disfrutaron de sus últimos días de descanso. Fue, en cierto modo, su despedida del veraneo por esta temporada, tras disfrutar de sus primeras vacaciones como padres, en Portugal, y su reencuentro con la familia y algunos conocidos, entre ellos el párroco, con el que mantuvieron un encuentro que ha desatado de nuevo los rumores de los preparativos de boda de Iker y Sara, quien, una vez más, no dejó indiferente a nadie con su estilo «bohemian chic», con un pantalón oscuro con estampado de lunares blancos, camiseta blanca…
