No solo podemos congelar carne o pescado, también ciertas verduras: brécol, cebolla, espinacas, guisantes, judías verdes.... Patatas, por ejemplo, no.
ANTES DE CONGELAR
Para congelar los vegetales debes escaldarlos 2 minutos (desde que vuelve a hervir), enfriarlos rápido, escurrirlos y meterlos en bolsas de congelación, sin aire. Antes de comerlos, déjalos 12 horas en la nevera o mételos en agua hirviendo para acabar la cocción. Recuerda descongelar cualquier alimento siempre en el frigorífico.
ESCABECHES, ENCURTIDOS...
Con las verduras también dan juego las conservas. Puedes hacer escabeches (sofríes y cueces con vinagre, vino, especias y hierbas) o encurtidos (escaldas y guardas con el agua de la cocción, vinagre, sal y azúcar). Luego, envásalas al vacío: esteriliza los botes, sécalos, mete los alimentos sin llenar el tarro, cierra bien y hierve en…