ENVEJECEN como los vinos, blanco y tinto. Así son Brad Pitt y George Clooney. Dos de los hombres más atractivos y deseados de la pantalla que, rebasados los 60 uno, y a punto de cumplirlos el otro, siguen despertando, más si cabe, la admiración y el deseo. Pero no siempre fue así. Clooney ha confesado que, de adolescente, sufrió parálisis de Bell, una enfermedad rara que, como su nombre indica, provoca una parálisis facial transitoria y que, precisamente, padeció también la ex de Pitt en 2016, Angelina Jolie. Un elemento más en común entre estos dos actores amigos íntimos, socios y el mejor «partner» que pueden tener el uno para con el otro en sus filmes.
No habían vuelto a trabajar juntos desde el fin de la trilogía «Ocean’s Eleven»,…
