“Una y otra vez, yo salía con la moto por las calles, desnudo, pero no había ni un asomo de sorpresa entre peatones y conductores”. Debo haber rodado unas 100 películas para cine o televisión, pero siempre, siempre, siempre que me hacen una entrevista me preguntan por La orgía (Francesc Bellmunt, 1978). Supongo que es porque marcó a nuestra generación y porque fue el inicio de una nueva comedia, la catalana, que en Madrid, y por esa misma época, tendría sus equivalentes en Tigres de papel (1977), de Fernando Colomo, y, un poco después, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), de Pedro Almodóvar. La película, cuyo guión escribimos Bellmunt y yo, era una comedia sobre la progresía del momento, en la que nos reíamos de nosotros mismos.…
