Es normal que con la aparición de las redes sociales se compartan imágenes de viajes, de momentos divertidos o sólo selfies. Lo que no es tan normal, según algunos psicólogos y sexólogos, son las fotos en Instagram con miradas, boca y gestos insinuantes, provocativos y cargados de contenido erótico y sexual; en ropa interior, en bikini, o incluso semidesnudos o desnudos. De seguro ya sabes de qué hablo, ¿no?, de las sexygrammers, quienes por ganar más likes adoptan una actitud que puede derivar en un trastorno de pérdida de identidad, como lo comenta la psicóloga Ana Saro Moncloa, Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. "La chica no se plantea las consecuencias a corto, medio o largo plazo que esas fotos tendrán en su vida, en su autoestima…
