"O Mette-Marit o nada". La contundencia del príncipe Haakon cambió su vida, y la de tantas plebeyas que han llegado después a la realeza europea. MetteMarit Tjessem, que cumplió 50 años el 19 de agosto, es ahora una razón del alto índice de popularidad, un 78%, de la corona noruega. Su pasado, lleno de sombras, está superado. Hija de padre maltratador, vivió desde niña con su madre. Se enamoró de un traficante de drogas, de quien se quedó embarazada, y participó en un reality. Pero todo cambió al conocer en 1997, tras el nacimiento de su primer hijo, Marius Borg (26), a Haakon en un festival de rock. En 2000 retomó sus estudios y se graduó en Ética y Religión en Oslo. Y en 2001, ya convertida en princesa, se…