A los muchos, demasiados, que nos han dicho adiós estos días, se suma ahora otra de las grandes: La Sardà. Un cáncer linfático que le diagnosticaron hace seis años se ha llevado para siempre a Rosa María. La actriz catalana tenía 78 años y ha muerto en casa, en Barcelona, donde nació, rodeada de los suyos, como ella deseaba. Sus hermanos, entre ellos el periodista Xavier Sardà, y su hijo Pol, actor como ella, nacido de sus 30 años de matrimonio con Josep María Mainat, componente del grupo musical La Trinca y fundador de la productora Gestmusic, estaban a su lado.
UNA MUJER DE CARÁCTER
Con ella se va todo un referente de la escena teatral y cinematográfica de nuestro país. Camaleónica, generosa como nadie en el escenario, libre, decidida,…
