Tanto la falsa moral del azúcar moreno y sus secuaces (fructosa, jarabe de maíz, aspartamo, manitol, sorbitol, sacarinas, ciclomato y otros no nombrados), como los edulcorantes naturales (miel, ágave, jarabe de arce, estevia, y la última adquisición de la moda de lo saludable, el azúcar de coco) son todos de de absorción rápida y de corta duración, es decir azúcares simples. Cuando leas en los alimentos embotellados, envasados o enlatados «sin azúcar», lee la letra pequeña, porque quizás lo que te está diciendo es que no lleva sacarosa, pero sí otro tipo de edulcorantes que son aún más devastadores.
Parece que pocas personas desconocen los efectos letales del azúcar (sacarosa y C12H22O11), igual que tampoco desconocemos los efectos de otros venenos blancos y cristalinos como la cocaína y la heroína.…