DE Montecarlo, destino al que viajó con tan solo tres semanas de vida, a Shanghái, donde se encontraba el pasado fin de semana. Tiene apenas siete meses, pero Miguel, el hijo de Fernando Verdasco y Ana Boyer, ya sabe lo que es viajar de un rincón al otro del mundo. A los pocos días de su llegada al mundo —el pasado 26 de marzo—, una de las primeras cosas que hicieron sus padres fue sacarle el pasaporte, porque le esperaba por delante una apasionante vida nómada. Y desde luego, así es.
Si sus trayectos contabilizaran en puntos, podría decirse que Miguel Verdasco Boyer es el bebé con más millas aéreas acumuladas. Italia, Francia, Holanda, Catar, Reino Unido, Suecia, Suiza, Austria, Estados Unidos... y China, donde el tenista madrileño ha participado…
