Juegos, risas, mimos... La duquesa, relajada y sonriente, estuvo en todo momento pendiente de sus hijos, sentada con ellos sobre el césped AL día siguiente de asistir, en el balcón de palacio, a las celebraciones del tradicional Trooping the Color, la duquesa de Cambridge y sus dos hijos mayores, los príncipes George y Charlotte, pasaron una jornada muy relajada y divertida. Los tres fueron a aplaudir al príncipe Guillermo, en un torneo de polo benéfico, disputado en el Club Beaufort, en Gloucestershire. Lejos del protocolo, los pequeños disfrutaron de un pícnic al aire libre en compañía de sus primas las hijas de Peter y Autumn Phillips, Savannah, de siete años, y su hermana, Isla, de seis, que estaban también en el club.
La inquieta Charlotte, descalza y haciendo volteretas, provocó…
