Se inicia con un dolor permanente en un brazo, pierna o la pelvis, resistente al reposo, de diagnóstitico esquivo en sus inicios, hasta que muestra su cara más cruel con una protuberancia manifiesta. El osteosarcoma arranca su proceso tumoral en las células óseas, afecta sobre todo a varones de entre 10 y 25 años y supone el 2,5% de los cánceres infantiles. En perros, sin embargo, es mucho más frecuente. “A lo largo de su carrera, un cirujano ortopeda de EEUU verá quizá a un niño con ese diagnóstico. Los veterinarios reciben a 40.000 perros con la enfermedad. Y el tumor es exactamente igual”, expone el veterinario de Valencia Juan Borrego. Resulta lógico que uno de los principales tratamientos –de inmunoterapia– se desarrollara en laboratorios veterinarios y saltara, convenientemente adaptado,…
