“Nos abrazamos. Olía bien, no a colonia sino a tabaco, a alcohol, a sudor limpio” Pecho contra pecho
¡Sí, tuvimos una noche de amor! Era verano, mediados de los 80, Ibiza. Tenía que ir a la madriguera del monstruo para entrevistarle. Julio me recibió en su hotel, en el campo, iba con bañador Meyba, una camiseta descolorida que ponía ‘Julio Iglesias Tour’, descalzo, tenía los pies largos y una pierna algo más delgada que la otra. Me preguntó con sorna: “¿Para Interviú? ¡No pretenderás que me desnude!”. A su alrededor, hombres silenciosos y chicas escandinavas con biquinis minúsculos. “¿Quieres café?”. Hablamos, fumaba, pensaba mucho las respuestas: “Me mueve el ansia de éxito”, “detesto el futuro, porque en el futuro está la muerte”, “no me gusta bucear porque los peces no…