Fue todo un momentazo televisivo. Teresa Campos (75) y Edmundo Arrocet (67) protagonizaron en ‘Supervivientes. Conexión Honduras’ la más bonita escena de amor y sentimientos que, por inesperada, fue absolutamente enternecedora. Edmundo, muy demacrado por el ayuno –decidió estar varios días sin comer–, está feliz en su soledad en la casa del árbol. Allí fue confinado tras ser expulsado por la audiencia y, por primera vez, se refirió a Teresa, eso sí, sin nombrarla. “Tengo intención de disfrutar de la soledad, me encanta… Me gustaría compartir todo esto con la persona con la que estoy ahora”. Y esa persona, Teresa Campos, entró por teléfono y habló directamente con él. Esta fue la conversación que mantuvieron.
HABLAN ‘MUNDITO’ Y ‘MORITA’
T.C. Hola, Mundito, buenas noches.
E.A. ¡Pero qué estás haciendo, Morita!…