CADA verano —y siempre que puede—, Eugenia Silva se escapa al que considera su refugio: Formentera. La «top model» y empresaria posee allí su pequeño oasis mediterráneo, «Can Eu», la casa que construyó hace años entre pinos, higueras y algarrobos.
Eugenia ya ha llegado a la isla para disfrutar de sus primeros días de vacaciones junto a los tres hombres de su vida: su pareja, Alfonso de Borbón, y sus dos hijos, Alfonso, de ocho años, y Jerónimo, que acaba de cumplir cinco.
Con un elegante y sencillo traje de baño negro, la modelo presumió de su espectacular figura, la misma que ha paseado tantas veces para los grandes de la costura por las pasarelas internacionales. En las imágenes que ilustran estas páginas, se puede ver, además, la gran complicidad…
