ALESSANDRO MORESCHI FUE EL ÚLTIMO CASTRATI. Gozó de una gran popularidad durante toda su vida, hasta el punto de ser elegido para cantar en el funeral de Humberto I (1890). Con Moreschi se conjugan dos mundos, el del último castrati, heredero de una tradición musical, y el nacimiento del fonógrafo, veleta de la música moderna.
Moreschi permaneció en el coro del Vaticano como solista hasta 1898, cuando a los cuarenta años fue nombrado director del mismo, compaginando la faceta de cantante con la de director, labor que desempeñaría hasta 1913.
En 1903 realizó unas diez grabaciones, que nos han llegado hasta nuestros días. Una de ellas ha sido reeditada en Perla “Opal” nº 9823, lleva por nombre “Moreschi el último castrati”. Recoge diecisiete fragmentos musicales del cantante, siendo el único…
