MARRAKECH es una ciudad con mucha vida, un trajín constante y un espectáculo para los sentidos con sus cálidos colores, su ruido, su olor… Y en medio de este rincón del planeta con tanta magia, Bruno Oliver Bultó y su prima Inés Bultó han encontrado su refugio de paz, al que acuden en vacaciones con sus familias y también por trabajo. Y es que el embrujo de Marruecos los cautivó y, en 2007, abrieron su primer hotel, al que, en 2021, siguió otro. A la vez que inauguraron este segundo negocio, adquirieron una casa, en la que ahora nos reciben Bruno y su mujer, Mercedes Bohórquez Domecq, con sus tres hijos, e Inés con los dos suyos.
Bruno e Inés pertenecen a una conocida saga familiar, vinculada al mundo del…