Alberto (Rodríguez, La isla mínima) y Santi (Amodeo, Las gentiles) reunieron a los amigos con los que habían hecho el corto Bancos, entre los que estábamos Álex Catalán, ahora director de fotografía, y yo, que acababa de terminar en la escuela de actuación. Habían escrito una historia que se rodaría en Londres, pero sin presupuesto. Los gastos correrían de nuestra cuenta. Era julio de 1998 en Sevilla, y todos nos apuntamos a aquella locura, bien organizada, eso sí. El rodaje duró cinco semanas. Alberto, Santi y yo, que llegamos cuatro días antes, limpiamos la casa que habíamos alquilado porque estaba cochambrosa. Allí también rodamos. Éramos ocho y cada día se encargaba uno de la comida. Bueno, bocadillos que comíamos donde tocara. Hicimos casting para encontrar a los actores ingleses, ya…
