Cuando caminó sola hasta el altar de la capilla de Saint George, en el castillo de Windsor, se la mostraba como la Duquesa Deslumbrante, alabada por la opinión pública de todo el mundo por su determinación por casarse a su manera. Al cabo de pocos meses, a Meghan Markle, que espera su primer hijo para abril, se la empezó a apodar la Duquesa Difícil, culpada de la marcha prematura de personal de palacio, como su asistente personal, Melissa Touabti, su secretaria privada, Samantha Cohen, que dejó su puesto tras 17 años trabajando para la familia real, y, más recientemente, su guardaespaldas personal de Scotland Yard. Una fuente de Scotland Yard explicó que, a diferencia de los miembros criados en el seno de la realeza, y teniendo en cuenta que Meghan…
