Tras pasar 30 años de su vida al frente de la cocina del Sant Pau, en Sant Pol de Mar (Barcelona), Car-me Ruscalleda anunció en julio que dentro de nunos días cerrará el restaurante y que su hija Mercè lo convertirá en un bar. La chef no se jubila, sino que se centrará en otros proyectos, como el Sant Pau de Tokio. Con una vida dedicada a la gastronomía y siete estrellas Michelín, su pasión por la cocina sigue intacta y sabe que es un ejemplo para todas aquellas mujeres que quieren seguir sus pasos.
Carme, ahora se abre una nueva etapa para ti.
-Llevaré la misma vida. Muy similar. Cierro solo una carpeta, la más comprometida, la del Sant Pau, la de tener un equipo conmigo, de hacer comidas,…