Felipe, que no muestra la cara porque quiere que la atención esté en su obra, posa junto a su novia, Victoria, y su madre, Amneris Tras dos años de obras, el artista transformó el espacio, que cuenta con 7.000 metros de jardín, una piscina cubierta (diseñada por él), pista de tenis y discoteca SU estética «space age», con formas futuristas y materiales experimentales, la convirtió en el escenario perfecto para rodar uno de los capítulos de la serie «Black Mirror» (Netflix). Este espacio que parece sacado de la ficción, es, en realidad, el hogar y estudio de Felipe Pantone, un reconocido artista argentino afincado en España, que nunca muestra su rostro. Una curiosa decisión que esconde un importante motivo: prefiere que se le dé más importancia a sus obras.
Junto…