APOSTÓ al blanco, a la capa, una de las tendencias de la temporada, al «vintage»… y ganó. Amal, como una estrella del Hollywood dorado, reinó en Buckingham, invitada junto a su marido, George Clooney, por el príncipe Carlos, a la cena anual de su fundación, The Prince’s Trust. La abogada, experta en derechos humanos, eligió una creación de Stéphane Rolland para Jean-Louis Scherrer, de la temporada primavera-verano 2007. El vestido, de escote palabra de honor, estaba acompañado por una capa que cubría su hombro derecho, pero lo más impactante del «look» —que Amal completó con su melena suelta ondulada, estilo años cuarenta— era el otro brazo —casi imperceptible en las fotos—, cubierto con una cota de malla dorada. El matrimonio Clooney, que reside a las afueras de Londres, desde 2014,…
