Coqueta en su sencillez, pragmática, atrevida, moderna y natural, la capital danesa se distingue de otras ciudades nórdicas por la facilidad con que agrada de primeras a propios y extraños. Los tres itinerarios de este artículo son propuestas sencillas para realizar a pie o en bicicleta en un día, alternando el callejeo con las visitas culturales.
Nadie diría que Copenhague creció sobre una isla, la Selandia arada por Gefion, la diosa nórdica de la fertilidad y la agricultura. El puerto y los canales, bastiones defensivos de la ciudad, lejos de confinarla, han permitido durante siglos la entrada de ideas y progreso. Tanto monarcas como la comunidad artística han sabido cruzarlas con la rica tradición danesa.
Hans Christian Andersen, su escritor más célebre, viajaba mucho y nunca olvidaba su soga por…