La Colina de las Cruces, ubicada a 12 km de la ciudad de Šiauliai, es uno de los lugares más emblemáticos y conmovedores de Lituania. Este santuario, profundamente ligado a la fe católica, nació como un homenaje a los caídos en la revuelta de 1831 contra el dominio zarista. Los habitantes de la región comenzaron a colocar las primeras cruces en memoria de los difuntos.
Durante la ocupación soviética, tras la Segunda Guerra Mundial, las autoridades intentaron en repetidas ocasiones eliminar las cruces, pero resultó inútil: De noche, los fieles volvían a colocarlas. Hoy en día, más de 200 mil cruces cubren la colina, y se ha convertido en un símbolo de resistencia, fe y esperanza. Además, representa la fabricación de cruces, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial…