Desde el inicio de su carrera política, Claudia Sheinbaum ha proyectado una imagen coherente con los principios que defiende. Ahora, como presidenta de México, su estilo de vestir mantiene esa línea: Sobriedad, funcionalidad y un claro mensaje de austeridad.
A diferencia de otros líderes políticos, quienes optan por atuendos de diseñador o accesorios costosos, Sheinbaum ha sido constante en usar ropa sencilla, funcional y profundamente simbólica. Ha construido una imagen que comunica congruencia, disciplina y una visión del poder alejada de los lujos y excesos.
Su estilo e imagen personal refuerzan su postura de cercanía con el pueblo y reflejan confianza. En eventos oficiales suele vestir trajes sastre, blusas discretas y, la mayoría de las veces, colores neutros como negro, gris o azul marino, aunque no le huye a los…
