Manuel tiene 16 meses, “antes era dulce y alegre, ahora, cuando le prohibo algo se pone como una fiera, incluso intenta pegarme. ¿Qué estoy haciendo mal?”, pregunta Marta. Algo similar le pasa a Arturo, padre de Marina, de 14 meses: “A mi hija le cambió el carácter. De pronto escupe la comida que no le gusta y tira enojada la cuchara, llora, no se deja poner los pañales, se revuelca cuando la siento en la silla del coche”. Todo esto no es más que la llegada a una fase de terquedad en la que los niños quieren que sus deseos sean satisfechos de manera inmediata, por lo que si te atreves a llevarle la contraria, el resultado es un tremendo berrinche que muchas veces no sabemos manejar.
CUANDO TU NIÑO…