Nadie ha ocupado el trono vacante de Lady Di. “Me contento con ser la reina de los corazones de la gente”, dijo en su célebre entrevista televisiva, que últimamente ha vuelto a estar de actualidad puesto que se ha descubierto que la inocente princesa cayó en la trampa de un malvado periodista. Una historia de buenos y malos que ha merecido incluso una serie y una película. La buena es Lady Di, por supuesto. “Fue nuestra hermana”, “es imperfecta como nosotras, pero ella lo reconoce”, “vale más ella que toda la familia”, son frases que vuelven a salir en cada aniversario, casi treinta llevamos ya. Sus mohines, su tremendo carisma, su elegancia, sus contradicciones, su sentido del espectáculo, sus hijos, la valentía de hablar de salud mental por primera vez…