A cuadros. A cuadros me quedo porque me llaman hasta del periódico argentino Clarín para preguntarme por las memorias y la herencia del productor Luis Sanz. ¡Me toman por su hija putativa y yo les digo que eso lo será su señora madre! Pero sí, ahí están las escandalosas memorias y la enorme herencia, la casa en Coral Beach de Marbella, su piso de Doctor Fleming, apartamentos, dinero, joyas, cuadros… Todo lo heredó su marido, Luis Belinchón, que ha muerto hace poco dejándole todo, a su vez, a su último compañero. Una herencia que este joven probablemente se negará a recibir porque, según me cuentan, “es un chico que no ha salido del armario. Nadie, ni su familia, ni sus amigos, ni su entorno profesional, saben que es gay y…
