Entendemos por diseño la concepción o la creación original y sugerente de un objeto o una pieza destinada a su producción en serie. Aunque, actualmente, se tiende a una producción más personalizada, en ocasiones incluso exclusiva. A veces, artesanal. Siempre bella. Siempre mejor. Siempre útil. Porque la belleza del diseño no se concibe sin su funcionalidad: el diseño debe dar respuesta a las cuestiones problemáticas de nuestro día a día, debe hacernos la vida más fácil, más divertida, cómoda o más sofisticada, si cabe. Algo que queda patente si aceptamos que nuestra relación con él es constante y, a menudo, inconsciente. Todo lo que nos rodea está conectado o depende de él: la ergonomía de un asiento, una prenda de ropa, los sistemas de calefacción, de descanso, el baño, la…