Maduro, ni demasiado firme, ni demasiado blando, de tacto suave y con un envolvente aroma entre dulzón y ácido, que te hace querer morderlo como si de una manzana se tratase. El tomate es una de las hortalizas más consumidas en el mundo y, sin duda, todo un hit de la dieta mediterránea. Está rico, riquísmo y es tan versátil, que seguro que si no te gusta comerlo de una forma, te gustará de otra, ya que hay cientos de maneras de consumirlo. Pero, además, es una bendición para la salud. Como fruta que es aporta vitaminas, tan importantes para una buena salud, como la C, la E, la A y algunas del grupo B. También minerales imprescindibles como el potasio, el fósforo, el zinc y el hierrro. Sin olvidarnos…
