El 23 de enero de 1516, a punto de cumplir 64 años, Fernando el Católico falleció en Madrigalejo, entonces una aldea próxima a Trujillo, después de haberse convertido en el rey “que imaginó España y la abrió a Europa”, como recuerda la exposición organizada por el Gobierno de Aragón en el palacio de la Aljafería de Zaragoza y que hasta el 7 de junio se centrará en la figura del monarca. Para ello, se ha reunido un destacado conjunto de pinturas, esculturas, orfebrería, joyas, armas, grabados, miniaturas, textiles, cerámicas y documentos relacionados con Fernando, hasta completar un total de ciento cincuenta obras que provienen de Aragón y del resto de España, pero también de Francia, Italia, Ciudad del Vaticano, Reino Unido, Austria, Alemania y Holanda. Entre otras cosas, por primera…
